Hoy, 13 de agosto, camino las calles y conmigo viene Fidel. Y me recuerda a Martí, escucho su voz. Escribo una crónica y le pondré de nombre: Gigante, Pueblo, Fidel, porque tengo la dicha de vivir en su tiempo, de escucharle y de seguirle de soldado, junto a ti, aquel, el otro y el otro, en todas las trincheras de combate. (Ana María Perera)