Con apenas 23 años entró al mundo de la tecnología... y quedó atrapada. Giuliana Corbo, una joven contadora, liderando en una industria dominada por ingenieros, encontró allí su verdadera pasión. Una mujer en un mundo de hombres. Gracias a su energía, visión y determinación, logró llegar a lo más alto. Pero incluso así... ¿por qué sintió el síndrome del impostor?