La Unión Europea observa perpleja y con impaciencia el complicado proceso para formar gobierno en Berlín. Y es que sin un impulso fuerte de Berlín la UE no podrá actuar decididamente ni frente al brexit ni ante las reformas necesarias.
La Unión Europea observa perpleja y con impaciencia el complicado proceso para formar gobierno en Berlín. Y es que sin un impulso fuerte de Berlín la UE no podrá actuar decididamente ni frente al brexit ni ante las reformas necesarias.