Jesús no te enseñó solo una historia. Te enseñó un método: Soportar no es aguantar con cara de mártir. Soportar es elegir no dejar que el odio te transforme en lo que odias. Cuando no devuelves el mal, no eres débil. Eres el más libre de la sala.
Jesús no te enseñó solo una historia. Te enseñó un método: Soportar no es aguantar con cara de mártir. Soportar es elegir no dejar que el odio te transforme en lo que odias. Cuando no devuelves el mal, no eres débil. Eres el más libre de la sala.