La industria de productos y alternativas ecológicas ha tenido un crecimiento gigantesco en la última década. Por un lado los medios de comunicación nos presionan para volvernos cada vez más conscientes del daño causado al medio ambiente, y por el otro nos damos cuenta que el ser verde elevaría nuestro costo de vida.
Sin embargo, existen muchas acciones que, si lográramos volverlas hábitos en nuestra vida cotidiana, podríamos contribuir a reducir el daño medio ambiental. Apagar la luz, desconectar aparatos eléctricos, secar la ropa al sol y reutilizar ganchos de ropa, son tan solo algunas de las muchas acciones que podemos realizar y con las cuales nuestro impacto sobre el mundo se reduciría.