Si bien muchos de los sistemas alternos de movilidad urbana son implementados por los gobiernos, es evidente que son propuestas que nacen de necesidades que los ciudadanos exigen. En el caso de la ciudad de Guadalajara, la iniciativa nació a partir de un grupo de jóvenes, quienes hicieron notar la falta de espacios destinados a aquellos que no utilizaban los medios tradicionales de transporte.
Lo que empezó con el diseño de cicloestacionamiento, hoy en día se ha convertido en un sistema organizado y semiautomatizado de préstamo de bicicletas que poco a poco ha ido creciendo, contando con 3400 usuarios del sistema. ¡Una muestra clara de una sociedad organizada puede generar cambios tangibles!