Empezamos el año 2012 con problemas de capacidad de basura. La sociedad de consumo en la que vivimos, poco a poco está pagando las consecuencias de llevar una vida en la que "úsese y tírese" parece ser su lema. Es importante entender que nuestra responsabilidad no termina cuando dejamos de ver el desecho, pues no desaparecen por arte de magia.
Ante esta situación, existen diversos proyectos que buscan participar en el mercado de una forma integral, aprovechando aquello que consideramos innecesario para reintegrarlo en la cadena de producción y hacer del consumo algo más cíclico. Se trata de hacer algo que hace mucho tiempo debimos haber aprendido: elegir y consumir con responsabilidad.