Entre las localidades coruñesas de Oroso y Ordes, en la N-550, hay un tramo de carretera que huele a verdura recién cortada. Carretillas y mesas plegables llenas de grelos marcan la que muchos llaman ya la ruta do grelo, el kilómetro cero más literal de Galicia. El grelo es la verdura estrella de la tierra: va al caldo, al cocido, al lacón con patatas. Hoy se puede comprar en cualquier súper, pero quien lo quiere de verdad fresco se sale de la autopista y se baja a esta nacional.