La Euro 2016 marcó el fin de la era Zlatan Ibrahimovic y del entrenador Erik Hamrén en la selección sueca. El nuevo equipo, bajo el mando de Janne Andersson, es un grupo extremadamente trabajador y disciplinado, con cada jugador dando lo mejor por el otro.
Análisis del periodista Andrés 'Pote' Ríos