Nos encontramos en un momento en el que los adultos no sabemos gestionar los duelos y mucho menos ayudar a los más pequeños a hacerlo, cuando en la práctica, estamos todo el día haciendo frente a ellos. En la vida, estamos continuamente realizando despedidas, por lo que es muy importante aprender a gestionarlas. Es fundamental poder hablar de ello y no abordarlo como algo tabú.