Durante casi tres años de crisis nos hemos movido entre el reclamo de salida del régimen Ortegamurillo que enarbola la mayoría de la sociedad nicaragüense, y los vanos esfuerzos de diálogo que han llevado a cabo las élites económicas, políticas y religiosas.
A pesar de la sistemática violación de derechos humanos, el régimen logró mantenerse en el poder e imponer unas elecciones en condiciones totalmente desventajosas para la oposición. Con todo, pareciera que la suerte está echada. Para hablar de este tema nos acompañan Enrique Sáenz y María Teresa Blandón, quienes han contribuido desde sus propias miradas, al análisis de la realidad nacional.