Hay heridas que no solo duelen y también hablan. Y si no tienes cuidado, terminarás viviendo guiado por voces nacidas del rechazo, miedo, vergüenza o dolor.
Hoy en Café con Cristo entraremos en una verdad profunda y urgente: hay voces pastoreando tu dolor, pero solo la voz del Buen Pastor puede sanar tu alma sin destruirla.