¿aceptarás el desafío de ser un portador de esperanza? ¿Te atreverás a decir: "Quiero ser como Pedro, quiero ser un instrumento de los milagros de Dios en este mundo"? Tú tienes el poder de impactar y transformar vidas a tu alrededor. ¡Es hora de tomar decisiones valientes y caminar en el propósito divino que te ha sido otorgado!