En 1976, en la localidad de Cutún, el por entonces joven técnico agrónomo Nicasio Torres comentó a sus vecinos sobre extraños sucesos que estaban aconteciendo en su casa: llovían piedras sobre su techo, se oían voces y se materializaban objetos dentro de la misma. El suceso tomó cierto revuelo y fue muy comentando en su tiempo, y hoy, revisamos el caso.