Jugamos a Hellbound, un FPS old school hecho en Argentina y debatimos sobre cómo nos caen aquellos juegos que son cartas de amor a títulos amados de los '90. ¿Alcanza con ser un homenaje o necesitamos algo más?
Jugamos a Hellbound, un FPS old school hecho en Argentina y debatimos sobre cómo nos caen aquellos juegos que son cartas de amor a títulos amados de los '90. ¿Alcanza con ser un homenaje o necesitamos algo más?