En la vida a veces sufrimos heridas de distintos tipos, tanto físicas como espirituales y cuando son estas últimas es el corazón el que termina quebrantado y ahí está el Señor que nos sana y nos da descanso para nuestra alma.
En la vida a veces sufrimos heridas de distintos tipos, tanto físicas como espirituales y cuando son estas últimas es el corazón el que termina quebrantado y ahí está el Señor que nos sana y nos da descanso para nuestra alma.