
Sign up to save your podcasts
Or


No miré atrás mientras el agua tragaba los cascos de mis naves. Las inutilicé para borrar el miedo de mis hombres; no hubo fuego, solo la fría certeza de que el único camino es hacia adelante. Velázquez me llama traidor, pero yo le entregaré un imperio a Carlos V. Ante nosotros se alza la gran Tenochtitlan, una bestia dorada que debemos domar o en cuyas fauces moriremos.
By Historia en primera personaNo miré atrás mientras el agua tragaba los cascos de mis naves. Las inutilicé para borrar el miedo de mis hombres; no hubo fuego, solo la fría certeza de que el único camino es hacia adelante. Velázquez me llama traidor, pero yo le entregaré un imperio a Carlos V. Ante nosotros se alza la gran Tenochtitlan, una bestia dorada que debemos domar o en cuyas fauces moriremos.