A pesar del inesperado retorno trae en su equipaje los juguetes que su pequeño nunca tuvo, el televisor que siempre soñó, un Split para acondicionar la temperatura de su habitación y descansar más a gusto luego de una extenuante guardia. Acumuló en solo un año lo que no lograría ahorrar durante muchos con su salario como médico en un consultorio de su municipio.
En sus maletas vienen regalos y otros artículos materiales, pero también trae consigo detalles de un peso mayor que pudo pasar sin contratiempos por la aduana. Regresan intactos su dignidad, sencillez, sensibilidad y amor a la Patria.