El pasado otoño el gobierno aprobó su “Hoja de Ruta” definiendo a este vector energético como una solución sostenible clave para la descarbonización de la economía y la transición energética, y reconociendo en todo caso que no será plenamente competitiva hasta 2030.
Un mes más tarde, el Gobierno anunciaba ayudas para el hidrógeno verde por valor de 1.500 millones de euros.