Tras concluir la II Guerra Mundial, la destrucción fue inmensa. La reconstrucción fue necesaria, ello también afectó a la música. Miles de partituras tuvieron que ser rescatadas de entre los muchos fondos bibliográficos donde estaban alojadas y cuyas ciudades en las que se situaban fueron bombardeadas. El producto de los incendios destruyo mucha literartura musical, pero gracias a copias se pudo salvar mucho.
A posteriori en los cines y teatros de los paises aliados se emitían obras clásicas antes de la función, y de ese modo se quitó a la música clásica esa pátina elitista que tenia.