Un sistema de hilo musical consiste en una red de altavoces distribuidos por toda la casa que están conectados a un aparato de control central. Es decir, no se necesita un aparato de música en cada sala, sino que la música se origina desde un aparato central y desde ahí se reproduce el sonido en toda la casa a través de los altavoces.
Los altavoces que se encuentran en cada habitación suelen ser muy discretos. Normalmente se empotran en las paredes, por lo que no ocupan espacio. Solo algunos lugares muy concretos de la casa como columnas estructurales no admiten altavoces empotrados, por lo que se suele evitar colocarlos ahí o se opta por un altavoz de superficie.