1.- Los estafadores suplantaron la identidad del banco colándose en el canal de comunicaciones real del banco con el cliente y le llamaron además desde un número con apariencia del teléfono real del banco que aparece en su web. ¿Cómo es posible que la tecnología permita esto y por qué la justicia no culpa al cliente por caer en algo tan perfecto?
2.- Ustedes ganaron alegando que la seguridad es responsabilidad del banco. ¿Significa esto que, ante un fraude, el banco siempre es el responsable legal de devolver el dinero?
3.- Además de los ahorros, el cliente se encontró con deudas de 30.000 €. ¿Qué pasos legales siguieron para que el juez aceptara anular unos contratos que 'parecían' firmados por la víctima?
4.- A menudo, los bancos se defienden alegando que el cliente cometió una 'negligencia grave' al facilitar sus claves. Tras ganar este caso, ¿qué consejo le daría a alguien que acaba de sufrir una estafa similar y cuya entidad bancaria se niega inicialmente a devolverle el dinero o anularle los cargos?