Para saber con detalle cómo somos por dentro, hubo que diseccionar, hurgar y observar muchos cadáveres. Para curar a los vivos fue necesario analizar detenidamente a los difuntos.
Para saber con detalle cómo somos por dentro, hubo que diseccionar, hurgar y observar muchos cadáveres. Para curar a los vivos fue necesario analizar detenidamente a los difuntos.