Es, sí, la desesperación. Pero es también un mundo donde las cosas no terminaban de cambiar. El sistema de justicia surgido de los gobiernos posrevolucionarios pretendió garantizar derechos femeninos, pero la resistencia social a ese nuevo marco legal, y la normalización de la violencia como mecanismo de "orden" familiar, llevó a algunas mujeres, en situaciones extremas, a convertirse en criminales. De estos problemas, terriblemente "normales" en los años 30 y 40 del siglo pasado, hablamos en Historia en Vivo, con la historiadora Martha Santillán como invitada.