¿Qué pasa cuando aquello que más valoras parece desaparecer? ¿Y si aquello que te define deja de estar? ¿Y si no… qué?
En este episodio te comparto una experiencia muy personal que me llevó a enfrentar esa pregunta. A partir de ella, exploramos la historia de Job y descubrimos que nuestra identidad no está en lo que hacemos, en lo que tenemos o en lo que podemos ofrecer, sino en Aquel que permanece cuando todo lo demás cambia.
Porque quizá el mayor regalo de las pruebas no sea recuperar lo perdido, sino conocer a Jesús de una manera que antes no era posible.
"De oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven." — Job 42:5