Harold y Maud. Una extraña alianza (¿cuál no lo es?) que comienza casi por casualidad.
Una muestra, un regalo, un llamado de vida.
Viene dándonos vueltas cuál es el asunto cuándo de esperanzas se trata.
...
Esperanza de encontrarte.
Desesperanza de encontrarte.
Un laboratorio, un rastreo por los laberintos recónditos de la (in)conciencia. Buscamos conexiones, ligamentos, para hacer que los humores en sus diversas composiciones y trasposiciones, circulen y desborden los límites del cuerpo. Ya abundan los relojes y los calendarios para reconocernos como sujetos humanos y civilizados, nos anima la idea de crear juntxs otros tiempos infinitos donde estar. El pensamiento sucede cuando hay algo en que pensar. Buscamos que las palabras se confundan, se contaminen y estallen hasta la deformación. En el transcurrir de los días acontecen historias o situaciones que renuevan la oportunidad de llamarnos a mirar atentamente las minucias o los detalles. Nos encontraremos semanalmente para alojar eso que pasa allí. Un trabajo de recopilación microscópica, un trabajo de archivo cotidiano para acercarnos referencias y rutas por donde conducirnos. ¿Qué nos guía? Las ganas de generarle poros a la realidad para que el aire circule y no nos sofoque. Un pulso sensible, problematizador y atento que aguarda por aquellas zonas que queremos proteger y cuidar.