El pasado 16 de mayo nos dejaba Julio Anguita. Llegamos a pensar que, una vez más, superaría los embistes de maltrecho corazón, porque era un luchador empedernido, pero esta vez no pudo ser. Julio apoyó desde el primer minuto el proyecto de Paradigma, con su cuota mensual, con intervenciones en vídeos de apoyo, con sus consejos y análisis. Hoy no hemos podido, ni hemos querido, evitar tener un pequeño recuerdo hacia él. Gracias, Julio, por tanto.