En este domingo, en que celebramos la Divina Misericordia, el Padre Rolando Echeverría, SDB, nos explica que hoy se nos invita a meditar en nuestra pertenencia a la comunidad; es a través de nuestra pertenencia a la comunidad parroquial que nos unimos a la Iglesia Universal. Esto podemos verlo en el propio Jesús, quien llamó a los doce para hacer una pequeña comunidad.
Cuando Jesús resucitado aparece ante María Magdalena, le indica que vaya a contarle a los demás; o en el caso de los discípulos de Emaús, quienes al reconocerlo, corrieron a contarlo a los otros.
Cuando Jesús aparece ante los discípulos, les otorga el don de la paz, pero también la misión de ir a predicar; los envía, los invita a que salgan, porque una comunidad no debe de estar encerrada, no debe tener miedo de hablar sobre el Señor, ni mucho menos tener las puertas cerradas; incluso el Papa Francisco nos ha recalcado en esto: "una Iglesia de puertas abiertas".