En la homilía de hoy, el Padre Gabriel Romero, SDB, nos explica que los apóstoles, al ir conociendo a Jesús, sintieron una fuerza particular para realizar la misión de la Evangelización. Nosotros estamos llamados a ser evangelizadores en el lugar donde estemos. Sin embargo, en el desarrollo de esta misión, habrán dificultades; la primera lectura es una muestra de ello.
Pero el evangelizador, a pesar de los muchos obstáculos que puede encontrar en el camino, no se detiene, no se cansa de evangelizar; la misión es su vida, perseveran para cumplir con su tarea. Podemos ver el ejemplo de los apóstoles, quienes entraban constantemente a la cárcel y, al salir de ella, lo hacían para seguir evangelizando.