Pablo recuerda a Timoteo acerca de honrar a las verdaderas viudas. A Dios le agrada que los hijos apoyen a su madre viuda; recompensando en algo lo recibido. La viuda que est sola, debe estar orando y vivir irreprensible. La viuda de ms de sesenta aos, que ha criado bien a sus hijos y tiene testimonio de buenas obras: puede estar en la lista de la Iglesia y recibir algn apoyo.