La Palabra de Dios ensea: que la verdadera viuda, no slo lava los pies de los santos; sino que practica toda buena obra. Las viudas menores de sesenta aos, no deben ser admitidas en la lista de la Iglesia; para ser atendidas. Porque ellas, a veces: son dominadas por la concupiscencia, son ociosas y son chismosas. Los creyentes que tienen viudas en su familia, deben atenderlas.