¿Pueden bailar las casas?
Para Lourdes Treviño, propietaria de Freehand Arquitectura, la respuesta es afirmativa.
Lo que empezó en su etapa de estudiante, donde junto sus dos grandes pasiones la danza y la arquitectura, le inspiro a crear figuras con luces, ha culminado con el proyecto "Houses can dance" que ha servido para unir, bailarines, coreógrafo, fotógrafa y los clientes que han contribuido para mostrar una manera diferente de ver el arte.