Las luchas por integrar el Amor en las instituciones humanas es inevitable. Pero nuestra mirada no está en ganar o perder esas luchas, sino en ganar o perder el Amor de Cristo en nuestros corazones.
Las luchas por integrar el Amor en las instituciones humanas es inevitable. Pero nuestra mirada no está en ganar o perder esas luchas, sino en ganar o perder el Amor de Cristo en nuestros corazones.