
Sign up to save your podcasts
Or


Él guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.
-Salmos 34:20
Bendeciré a Jehová en TODO tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca. (v. 1)
Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a UNA su nombre. (v. 3)
Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de TODOS mis temores. (v. 4)
Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de TODAS sus angustias. (v. 6)
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de TODAS sus angustias. (v. 17)
Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues NADA FALTA A LOS QUE LE TEMEN. (v. 9)
Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová NO TENDRÁN FALTA DE NINGÚN BIEN. (v. 10)
Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de TODAS ellas le librará Jehová. (v. 19)
El guarda TODOS sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado. (v. 20)
La historia de la redención menciona que de la misma manera que el Cordero de la Pascua no podría ser quebrado en ningún hueso, así mismo en Jesús se cumpliría esta promesa que estaba aún por venir (Ex. 12:46, Núm. 9:12, Jn 19:36). ¿Cómo? En el evangelio según Juan se describe de la siguiente forma:
“Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis. Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: NO SERÁ QUEBRADO HUESO SUYO. Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.” (Juan 19:33-37)
¿Sabe Dios guardar los huesos de Jesús? La respuesta es Sí. Lo que quiere decir que el “castigo por nuestra paz” tiene una precisión absoluta. La Palabra puede decir mirarán al que traspasaron (Zac. 12:10), pero no puede decir mirarán al que destrozaron. Y estas heridas fieles del amor producen la gloria y la salvación de muchos. Nuestro Dios, que es el cirujano amoroso extirpando los pecados del mundo, traspasó ciertamente a Jesús con una lanza con precisión soberana, profética y absoluta. Y si Dios pudo cuidar y honrar el cuerpo muerto de Jesús, cuánto más puede cuidar nuestra alma que está viva. Las lanzas que permite Su amor soberano y las heridas de tu alma fueron con una precisión absoluta y no están hechas para destruirte. Tienen propósitos eternos.
Nuestro Dios, que es el cirujano amoroso del alma, sabe bien cómo tratar contigo. Mira cómo es que Dios cincela nuestra vida: con lanzas impetuosas que nos llegan a lo más hondo. Pero no son lanzas indomables; son con precauciones de amor para no quebrarnos, con la implacable certeza para preservarnos, con la intención de ser en semejanza de Su Hijo y con la esperanza de llevar a la gloria a muchos. Tenemos la seguridad de que estos golpes y lanzas disfrazadas de terror, no quebrantarán nunca el honor de Su Hijo y serán con beneficios eternos.
By Ricardo Morales-HernándezÉl guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.
-Salmos 34:20
Bendeciré a Jehová en TODO tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca. (v. 1)
Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a UNA su nombre. (v. 3)
Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de TODOS mis temores. (v. 4)
Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de TODAS sus angustias. (v. 6)
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de TODAS sus angustias. (v. 17)
Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues NADA FALTA A LOS QUE LE TEMEN. (v. 9)
Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová NO TENDRÁN FALTA DE NINGÚN BIEN. (v. 10)
Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de TODAS ellas le librará Jehová. (v. 19)
El guarda TODOS sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado. (v. 20)
La historia de la redención menciona que de la misma manera que el Cordero de la Pascua no podría ser quebrado en ningún hueso, así mismo en Jesús se cumpliría esta promesa que estaba aún por venir (Ex. 12:46, Núm. 9:12, Jn 19:36). ¿Cómo? En el evangelio según Juan se describe de la siguiente forma:
“Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis. Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: NO SERÁ QUEBRADO HUESO SUYO. Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.” (Juan 19:33-37)
¿Sabe Dios guardar los huesos de Jesús? La respuesta es Sí. Lo que quiere decir que el “castigo por nuestra paz” tiene una precisión absoluta. La Palabra puede decir mirarán al que traspasaron (Zac. 12:10), pero no puede decir mirarán al que destrozaron. Y estas heridas fieles del amor producen la gloria y la salvación de muchos. Nuestro Dios, que es el cirujano amoroso extirpando los pecados del mundo, traspasó ciertamente a Jesús con una lanza con precisión soberana, profética y absoluta. Y si Dios pudo cuidar y honrar el cuerpo muerto de Jesús, cuánto más puede cuidar nuestra alma que está viva. Las lanzas que permite Su amor soberano y las heridas de tu alma fueron con una precisión absoluta y no están hechas para destruirte. Tienen propósitos eternos.
Nuestro Dios, que es el cirujano amoroso del alma, sabe bien cómo tratar contigo. Mira cómo es que Dios cincela nuestra vida: con lanzas impetuosas que nos llegan a lo más hondo. Pero no son lanzas indomables; son con precauciones de amor para no quebrarnos, con la implacable certeza para preservarnos, con la intención de ser en semejanza de Su Hijo y con la esperanza de llevar a la gloria a muchos. Tenemos la seguridad de que estos golpes y lanzas disfrazadas de terror, no quebrantarán nunca el honor de Su Hijo y serán con beneficios eternos.