La actividad monárquica es vertiginosa. El Rey Felipe convoca a los representantes políticos y el emérito duerme plácidamente en su cama de palacio. Al parecer, Juancar se acaba de acostar... ¡a eso de las 9,30 h. de la mañana!
La actividad monárquica es vertiginosa. El Rey Felipe convoca a los representantes políticos y el emérito duerme plácidamente en su cama de palacio. Al parecer, Juancar se acaba de acostar... ¡a eso de las 9,30 h. de la mañana!