El folclore es vital para la identidad de una nación, y la cultura japonesa porta la distinción de ser macabra. La nación de sol saliente exhibe una alternativa a todos los géneros narrativos; y en el horror, se volvieron maestros de la temática. Eso se ejemplifica en el manga: ibitsu, la historia de un espectro loli que masacra a sus víctimas.
Una obra cuya esencia demuestra la visión japonesa del horror.