Se necesita un marco de gobernanza inmediato para gestionar los retos y riesgos asociados a la rápida «explosión de inteligencia» tecnológica impulsada por la IA avanzada. Este marco se centra en el establecimiento de una convención global que se activaría al definir un umbral específico y verificable. Dicho umbral se caracterizaría por unos parámetros técnicos y sería confirmado por un panel de expertos, equilibrando la necesidad de intervenir antes de que se produzca un riesgo catastrófico global y aprovechando el efecto multiplicador de la asistencia deliberativa de la IA avanzada. Al superar este punto, la propuesta exige que Estados Unidos se comprometa a una pausa de un mes en el desarrollo de la IA de vanguardia, durante la cual convocaría una convención. Las naciones que pausen de forma verificable el desarrollo pueden enviar delegados para redactar tratados multilaterales. Estos tratados abordarían cuestiones emergentes críticas durante la explosión de inteligencia, incluyendo restricciones al desarrollo y la proliferación de la IA, la inversión en seguridad, la gobernanza de los recursos recién desbloqueados (espaciales y terrestres), la protección de las estructuras democráticas, la garantía del poder económico post-laboral y el establecimiento de derechos para las posibles entidades digitales. Esta estrategia tiene como objetivo crear un detonante de acción política necesario y aprovechar un breve periodo de tiempo antes de que se produzcan desequilibrios de poder nacionales irreversibles. – Resumen generado por IA.