Deleitarnos en el Señor, gozar de sus bendiciones y vivir solo para El debe ser el anhelo de todo creyente. En una sociedad superficial y en búsqueda del placer y satisfacción por las cosas de este mundo, se necesita creyentes valientes que vivan el gozo del Señor día a día, y que su deleite sea vivir para su Señor y Salvador.
Por: Rev. Hernán Núñez