Hebreos 12.1
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
Salmos 102.4
Mi corazón está herido, y seco como la hierba,
Por lo cual me olvido de comer mi pan.
Mateo 6.6
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Salmo 25.14
La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto.