Cuando no hay otra opción
Aunque la mayoría de veces se nos presentan opciones para elegir, ¿qué hacemos cuando nos llega lo inevitable y no tenemos opciones a elegir?
Jesús tuvo que afrontar lo inevitable: su muerte. Su sometimiento a la voluntad del Padre nos enseña una valiosa lección sobre qué hacer cuando no tenemos otra opción que obedecer a Dios, aún cuando lo que nos toca hacer es incómodo y doloroso.