SE VALE LLORAR
Existe una idea de que llorar no es permitido. Que es una señal de debilidad y por consecuencia, debe limitarse a momentos de extremo dolor o flaqueza.
No obstante, nuestro pastor nos enseña cómo a través del llanto y la oración, Dios puede sanar heridas profundas en nuestro corazón.
Escucha este mensaje y sé edificado desde lo más profundo del corazón.