Olor a musgo y serrín,
decorados del Belén,
con coronitas de muérdago,
que engalanan a la vez
las entradas y salidas,
y que todo el mundo ve.
Pero las luces del alma,
que son estrellas de luz,
solo las ves si las buscas,
estelas de gratitud,
y que el recuerdo ha grabado
en fotos al contraluz…