"Al radicalismo ya no lo destruye nadie: es un temperamento, más que un partido político, para destruirlo, anularlo por completo y para siempre, no hay sino un medio, entregarle toda la República para que gobiernen: en el gobierno se hundirán; ninguno de sus programas sabrán cumplirlos; cometerán peores errores que los que criticaron.“ — Carlos Pellegrini, presidente de la Nación Argentina entre 1890 y 1892.
Surround me with Your Love - 3-11 Porter