Empieza una semana con la criminalización de las protestas como tema central de la agenda, un fenómeno que se ha incrementado por la crisis de Cataluña. No pasan desapercibidos los registros y las trabas a manifestantes contra el premio Princesa de Asturias a la UE, ni la invisibilización en RTVE. Y el miércoles es el juicio de Preguntar No Es Delito, el mal llamado caso del escrache a Ignacio Diego.