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En el episodio pasado (#11) hablamos de derrotar la confusión y el temor. Hablamos de cómo estas emociones paralizan nuestro propósito y sabotean nuestras decisiones. Pero hoy vamos a abundar en cómo vivir, cómo continuar combatiendo, día a día, estas emociones, particularmente cuando las noticias, los acontecimientos dentro del contexto global en el que nos movemos, parecen empeñarse en desafiarnos a vivir desesperanzados, temerosos y confundidos.
Solo mira las noticias recientes y fíjate que el escenario global parece un manual de crisis. Estamos viendo terremotos devastadores en Venezuela que literalmente sacuden la tierra bajo los pies de miles de personas, y guerras devastadoras.
Jesús habló en Mateo 24:6-8 (RVR60) “6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. 7 porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 8 y todo esto será principio de dolores”.
Jesús nos advirtió sobre todo esto que estamos viviendo y viendo frente a nosotros.
Él sabía que estos eventos traerían temor y confusión sobre muchas personas, pero definitivamente no desea que sus hijos sean gobernados por esas emociones, aun frente a estos escenarios tan trágicos.
NOTA ACLARATORIA: Nosotros creemos que un día, un día, al que la Biblia llama “El Día del Señor”, Dios se encargará de juzgar la tierra y sus habitantes; estamos claro de eso, PERO hasta entonces, NO debemos caer en la “tentación” o en la seducción de estar achacando culpas o razones, de que tembló Venezuela por castigo de Dios, a causa de rituales espiritistas, de narco gobiernos, de esto o de lo otro. Venezuela no es el único país donde la gente peca, si Dios fuera a hacer temblar a todos los países que pecan contra él, no existiera el planeta tierra. Comenzando con nosotros en Puerto Rico, no habría un solo país habitado. Los desastres naturales ocurren porque son parte de la naturaleza, los terremotos y huracanes ocurren porque son fenómenos naturales, que cuando se dan las condiciones climáticas o geológicas adecuadas, ocurren naturalmente. ¿Qué Dios los puede usar para castigar? Evidentemente sí, pero ese día llegará cuando tenga que llegar. Mientras tanto a usted y a mí no nos corresponde juzgar la vida de tal o cual país, nos corresponde unirnos a clamar por tantas personas, tantos niños que han perdido a sus padres, a sus familias, clamar a Dios para que tenga misericordia y que, dentro de esta tragedia, en vez de alejarnos de Dios, podamos volver nuestro rostro y nuestra vida hacia Él. Nadie de esta iglesia Vida Abundante Fajardo debe unirse al coro de “cristianos justicieros” en las redes sociales o donde sea, hablando de lo que oyen a otros hablar, sin ninguna base o peso escritural; hablando desde la ignorancia y desde el legalismo acérrimo que existe. Dios aborrece el pecado, PERO ama al pecador, y Él dice en su Palabra, en:
Lamentaciones 3:22-23 (RVR60) “22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”.
Las misericordias de Dios son nuevas cada mañana. En vez de convertirte en un mensajero o mensajera de la desgracia y del castigo, conviértete en uno de misericordia, de oportunidad, del amor, que dice la misma escritura que cubrirá multitud de pecados.
"Recuerda que Dios quiere que vivas una vida mejor, aquí y ahora".
By Pastor Ezequiel RodriguezEn el episodio pasado (#11) hablamos de derrotar la confusión y el temor. Hablamos de cómo estas emociones paralizan nuestro propósito y sabotean nuestras decisiones. Pero hoy vamos a abundar en cómo vivir, cómo continuar combatiendo, día a día, estas emociones, particularmente cuando las noticias, los acontecimientos dentro del contexto global en el que nos movemos, parecen empeñarse en desafiarnos a vivir desesperanzados, temerosos y confundidos.
Solo mira las noticias recientes y fíjate que el escenario global parece un manual de crisis. Estamos viendo terremotos devastadores en Venezuela que literalmente sacuden la tierra bajo los pies de miles de personas, y guerras devastadoras.
Jesús habló en Mateo 24:6-8 (RVR60) “6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. 7 porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 8 y todo esto será principio de dolores”.
Jesús nos advirtió sobre todo esto que estamos viviendo y viendo frente a nosotros.
Él sabía que estos eventos traerían temor y confusión sobre muchas personas, pero definitivamente no desea que sus hijos sean gobernados por esas emociones, aun frente a estos escenarios tan trágicos.
NOTA ACLARATORIA: Nosotros creemos que un día, un día, al que la Biblia llama “El Día del Señor”, Dios se encargará de juzgar la tierra y sus habitantes; estamos claro de eso, PERO hasta entonces, NO debemos caer en la “tentación” o en la seducción de estar achacando culpas o razones, de que tembló Venezuela por castigo de Dios, a causa de rituales espiritistas, de narco gobiernos, de esto o de lo otro. Venezuela no es el único país donde la gente peca, si Dios fuera a hacer temblar a todos los países que pecan contra él, no existiera el planeta tierra. Comenzando con nosotros en Puerto Rico, no habría un solo país habitado. Los desastres naturales ocurren porque son parte de la naturaleza, los terremotos y huracanes ocurren porque son fenómenos naturales, que cuando se dan las condiciones climáticas o geológicas adecuadas, ocurren naturalmente. ¿Qué Dios los puede usar para castigar? Evidentemente sí, pero ese día llegará cuando tenga que llegar. Mientras tanto a usted y a mí no nos corresponde juzgar la vida de tal o cual país, nos corresponde unirnos a clamar por tantas personas, tantos niños que han perdido a sus padres, a sus familias, clamar a Dios para que tenga misericordia y que, dentro de esta tragedia, en vez de alejarnos de Dios, podamos volver nuestro rostro y nuestra vida hacia Él. Nadie de esta iglesia Vida Abundante Fajardo debe unirse al coro de “cristianos justicieros” en las redes sociales o donde sea, hablando de lo que oyen a otros hablar, sin ninguna base o peso escritural; hablando desde la ignorancia y desde el legalismo acérrimo que existe. Dios aborrece el pecado, PERO ama al pecador, y Él dice en su Palabra, en:
Lamentaciones 3:22-23 (RVR60) “22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”.
Las misericordias de Dios son nuevas cada mañana. En vez de convertirte en un mensajero o mensajera de la desgracia y del castigo, conviértete en uno de misericordia, de oportunidad, del amor, que dice la misma escritura que cubrirá multitud de pecados.
"Recuerda que Dios quiere que vivas una vida mejor, aquí y ahora".