Agradezco las cosas pequeñitas y sencillas que son inmensas... la música, mis libros, la literatura, el arte, el cine, el mar, las hojas de otoño, el aire que acaricia los pensamientos, el olor a incienso, el café, el chocolate, el olor a tierra mojada, las caricias, los besos, los abrazos, las sonrisas, los amaneceres... esas pequeñas y sencillas cosas que hacen que la vida, valga la vida...