Todo el trabajo es hacia nosotros mismos, hacia nuestro propio despertar... Me recordó el fragmento del discurso de Nelson Mándela… “Nacimos para manifestar la gloria de Dios que está dentro de nosotros... Y en la medida que permitimos que nuestra Luz brille, inconscientemente le damos permiso a otras personas para que hagan lo mismo. Al liberamos de nuestro propio miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros”