Las grandes proezas siempre vienen de los pequeños gestos, de esos que haces sin darte cuenta y que te hacen ser alguien realmente increíble, y el mundo, aunque no lo creas, está lleno de gente así…
Las grandes proezas siempre vienen de los pequeños gestos, de esos que haces sin darte cuenta y que te hacen ser alguien realmente increíble, y el mundo, aunque no lo creas, está lleno de gente así…