Se puede crecer en edad, en estatura, en prestigio, en dinero, en comodidades, en bienestar... pero a veces se olvida el crecimiento interior, quien se obstina en crecer por fuera y se olvida de crecer por dentro, verá como algún día su vida se desborona al perder aquello en que se aferra… crecer por dentro nos indica que la genuina felicidad no es opacada por apariencias, traumas, complacencias a otros, sino yace en nuestro interior y en nuestra verdadera esencia… sin globos