Lo qué tiene de especial un momento es su potencial para bendecirnos, este potencial no procede del momento en sí mismo, sino más bien la calidad de presencia que traemos a ese momento…
Lo qué tiene de especial un momento es su potencial para bendecirnos, este potencial no procede del momento en sí mismo, sino más bien la calidad de presencia que traemos a ese momento…